Uno de los errores más comunes que cometen los principiantes es intentar aprender técnicas avanzadas sin tener una base sólida. Dominar los fundamentos de cada disciplina es crucial para construir una técnica robusta.
Boxeo: Trabaja en los golpes básicos como el jab, el cross, el gancho y el uppercut. Practica tu postura, el movimiento de pies y la defensa básica.
Jiu-Jitsu Brasileño (BJJ): Enfócate en las posiciones fundamentales (guardia, media guardia, monta, espalda) y en las técnicas de sumisión básicas como la llave de brazo (armbar) y el estrangulamiento (rear-naked choke).
Muay Thai: Perfecciona tus patadas, rodillazos, codazos y técnicas de clinch. Asegúrate de practicar tanto las técnicas ofensivas como defensivas.
Lucha Libre: Trabaja en los derribos básicos (single leg, double leg) y en la defensa contra derribos.